jueves, 21 de marzo de 2013

“… y donde crean un desierto, lo llaman paz”








Este final de una cita de Tácito resume perfectamente la historia reciente del Real Zaragoza. La nefasta actuación del máximo accionista, Agapito Iglesias, y de todos los que le han rodeado y siguen haciéndolo, ha sumido en la ruina al club en todos sus órdenes, imponiendo a su vez, por el cansancio general y la actitud premeditada de algunos, una sensación de calma más que ilusoria reflejada en absurdas sentencias tales como "se están haciendo las cosas bien", "se ha dado un paso atrás" o "ahora no es el momento". Pero nada más lejos de la realidad. La gente ha acogido la anestesia que se les ofrecía desde la directiva y sus afines, quizá por desesperación o por negligencia pero en todo caso equivocados ya sea de forma voluntaria o inconscientemente.

El agotamiento, el hastío, la desilusión, la impotencia ante los gestos, actitudes, silencios y coberturas que se han realizado desde el club y buena parte de su entorno, han llevado a un desierto que, si bien lleva años gestándose, parece haber llegado a su máxima expresión. El desierto se ha creado en todos los ámbitos: ilusión, economía, identidad, exigencia, conciencia crítica e incluso en el de los malos resultados deportivos que no son de ahora (recordemos que el equipo lleva el peor balance como local desde su fundación). La labor insidiosa para revestir ese vacío como falsa tranquilidad e incluso un mérito por parte de la directiva y sus afines, intentando desviar la atención cuando creyeran necesario, se ha desarrollado entre el cansancio de unos y la desidia de otros.

No existe, nunca lo ha hecho, la tan cacareada "paz social" en la que tantos han querido escudarse, sino un desierto de silencio y apatía. ¿Y a quién beneficia este silencio? Es evidente que al equipo no y al club tampoco. Sólo a sus dirigentes y a quienes se aprovechan de su existencia. En esta campaña se ha demostrado que el silencio no ayuda y la crítica no perjudica. Basta comparar nuestra actividad el año pasado y este para constatar que la situación deportiva es similar mientras que la protesta en el estadio ha sido mínima, casi nula.

Asumimos que esta temporada nuestra presencia ha sido menor aunque hemos seguido defendiendo nuestra postura y lo que creemos más justo para el Real Zaragoza en diversos ámbitos, incluyendo la Junta General de Accionistas en la que en nombre propio, en el de aquellos que nos cedieron sus acciones y en el de quienes comparten nuestras ideas, expusimos todas estas discrepancias enérgica pero detalladamente.

Si algo nos ha demostrado esta última temporada como afición es que se acabaron las excusas. Ha quedado patente que la crítica hacia la gestión y la animación al equipo no están reñidas. En la mano de cada aficionado, y muy especialmente en la de los grupos organizados, está el actuar de forma contundente y responsable para con el futuro de nuestro club. Dicha responsabilidad no pasa por seguir acomodados en el silencio. Los tristes hechos señalan que ni la gestión ni los resultados deportivos se benefician de ello. El vacío existente hace que la gente sólo piense en arrimar el hombro cuando la situación deportiva parece desesperada, perdiendo de vista que la situación deportiva e institucional, pues van de la mano, nunca ha dejado de ser desesperada. Esa es la lucha permanente que nunca se debe dejar de lado. De lo contrario, seguiremos en este bucle infinito y ridículo que demasiados han permitido y fomentado año tras año.

Por el desierto creado se ha tendido a olvidar que todos los esfuerzos deben ir en la misma dirección, atacar la raíz del problema: Agapito Iglesias y quienes le rodean, tanto dentro como fuera del club, ya sea de forma activa o pasiva. Es Agapito Iglesias el principal responsable de habernos llevado a esta situación, y las instituciones políticas y económicas de la sociedad aragonesa deben ser conscientes del grave peligro que corre la entidad mientras siga al frente de la misma y actuar en consecuencia para dar un futuro a este importantísimo activo identitario y económico de la región. La solución al problema del Real Zaragoza solo puede pasar por una acción coordinada y decidida en la que se den los pasos necesarios para remover de la propiedad de la SAD del actual máximo accionista, para lo cual es necesaria la participación de todos. Ellos tienen los medios y fuerza para lograr una solución amparados por la voluntad que debe emanar del Zaragocismo y hacerla manifiesta.

La afición y el resto del entorno deben aprender que bajar la guardia nunca conlleva efectos positivos, sino lo contrario: la bajada en la intensidad de la protesta no ha hecho que el equipo mejore deportivamente, ni que la gestión haya sido más eficiente. Es necesaria la lucha unida, decidida y sin paños calientes. La defensa de nuestro club entre todos ha de llevar el rugido a la grada y a la calle independientemente del puesto que ocupe nuestro equipo en la tabla o la categoría en que se encuentre. Que nadie vuelva a caer en el error de disociar crítica y animación o por enésima vez la voz zaragocista quedará en una ráfaga agarrada a consignas que jamás fueron creadas para un club como el nuestro y un rumor que se dispersa cuando la situación deportiva termina.
Es hora de responder en bloque y sin cuartel al expolio sufrido, al asesinato de ilusiones y al robo de identidad, pues como la cita completa de Tácito dice: “a la rapiña, el asesinato y el robo los llaman por mal nombre gobernar y donde crean un desierto, lo llaman paz”.

Es hora de salir del desierto. Hemos clamado mucho tiempo. Que nadie se quede atrás.


¡Aúpa Real Zaragoza siempre!

martes, 26 de febrero de 2013

Sobre los últimos arbitrajes sufridos






Tras los últimos arbitrajes que nuestro Real Zaragoza viene sufriendo, con grave perjuicio para nuestros intereses, y ante el estado de indignación y preocupación en que se encuentra el Zaragocismo, expresado en sus más diversos ámbitos y formas y por la Federación de Peñas en su reciente comunicado queremos:

Manifestar que:

- Aún reconociendo que los errores arbitrales pueden ser humanos, la coincidencia de estos en un sentido contrario a los intereses del Real Zaragoza de manera continuada nos hace posicionarnos de manera clara ante los atropellos sufridos y sentirnos preocupados por el clima que ha permitido la impunidad de tales decisiones encadenadas.
- El desamparo que está sufriendo el equipo ante dichos arbitrajes es absoluto, ya que ni el máximo accionista, Sr. Iglesias, ni el Presidente Ejecutivo, Sr. Molinos, ni el resto del Consejo de Administración han manifestado públicamente ningún tipo de protesta. Recordamos que desde el Movimiento Avispa, en la pasada Junta General de Accionistas, tras la lamentable actuación arbitral del partido frente al Levante UD, ya pedimos a la SAD que dejara de “agachar la cabeza y callar”; más de dos meses y varios atropellos después sigue sin manifestarse (unas tristes declaraciones en el andén de una estación no parecen el mejor método para que sean tenidas en cuenta).
- La plantilla y nuestro entrenador, únicos miembros de la entidad que han dejado clara su postura ante los errores continuados contra el Real Zaragoza, necesitan todo el apoyo posible, más que nunca ahora que la clasificación nos ha colocado en una situación delicada, y que dicho apoyo lo van a tener indiscutiblemente por parte de la afición.

Y reiterar que:

- Desde nuestra creación hemos venido defendiendo que tanto animar al equipo como reivindicar lo que consideramos justo son ideas no sólo compatibles, sino complementarias y así nos sigue pareciendo en el asunto que estamos tratando.
- No podemos dejar en el olvido el grave desprestigio que viene sufriendo en todos los ámbitos nuestro Real Zaragoza desde que el máximo accionista es D. Agapito Carmelo Iglesias García y que el actual comportamiento del colectivo arbitral, ante el cual nada se está haciendo desde la SAD, no es más que otro efecto más de dicho desprestigio.
- Una vez más, hacemos un llamamiento general a la afición para que el ambiente en los partidos restantes de la temporada en La Romareda lleve en volandas a nuestro equipo y se haga irrespirable tanto para los rivales como para los árbitros y que, estos últimos, impartan JUSTICIA y no errores.

Por último, queremos recordar que el amor a un Club debe manifestarse en la preocupación diaria por la situación real del mismo y no sólo ante puntuales situaciones deportivas; el Real Zaragoza está muy por encima de su estado actual, tanto en lo deportivo como en lo institucional. La lucha por su supervivencia y la recuperación de la dignidad perdida es asunto de todos y lamentablemente pasa por asuntos tan graves como urgentes en el presente y futuro inmediato de la entidad que no podemos, ni debemos, perder de vista, requiriendo por parte de todo zaragocista una implicación absoluta y decidida. No podemos permitirnos dejar de lado la esencia de nuestros males para centrarnos sólo en una parte de ellos. Afortunadamente, tenemos fuerza y espíritu para afrontar todo ello. Somos zaragocistas.

Esperamos que, de aquí en adelante, nuestro Real Zaragoza tenga por parte del estamento arbitral el RESPETO que 80 años de historia y una afición señorial merecen y que se ha perdido de manera lamentable.

Aúpa Real Zaragoza siempre

Movimiento Avispa

martes, 5 de febrero de 2013

Propuesta de Bufandeo en La Romareda





Ante la mala racha de resultados de nuestro Real Zaragoza en los partidos de casa y siendo conscientes de que, tal y como los miembros de la plantilla y nuestro entrenador han manifestado en varias ocasiones, el aliento de la afición debe ser fundamental a la hora de recuperar la senda de las victorias en La Romareda, lo que será imprescindible para la permanencia en Primera División, queremos hacer a toda la afición la siguiente propuesta para el partido del próximo domingo frente a la Real Sociedad:

A la salida de ambos equipos al terreno de juego, antes de inicarse el encuentro y mientras resuena nuestro himno, mostrar desplegadas las bufandas, sin importar tipo ni colores, para con ello expresar nuestro apoyo al equipo y que se convierta en el primer paso para que La Romareda vuelva a ser un fortín.

La afición debe volver a ser el pilar fundamental sobre el que se apoye el equipo y con nuestro aliento incansable, tanto rivales como árbitros, deben volver a sentir el respeto perdido hacia nuestro Club en los últimos años, por las circunstancias conocidas por todos. Por lo cual, pedimos a la afición zaragocista que apoye esta modesta iniciativa y le de la máxima difusión.

¡Aúpa Real Zaragoza Siempre!
Movimiento Avispa